¿Dudas al alquilar? Opta por el seguro de impago del alquiler


Después de sopesarlo mucho, has decidido poner en alquiler tu segunda vivienda. De esta forma, consigues darle una rentabilidad a tu recurso y asegurar que alguien va a estar cuidando tu propiedad. Sin embargo, acostumbrado a ver en las noticias las problemáticas a las que se enfrentan los propietarios, temes ser una víctima más de un inquilino malicioso.

Para evitar llegar a esa situación y garantizar, en la medida de lo posible, una correcta vinculación con tu futuro inquilino, desde el Grupo Nagaki, te recomendamos que te decantes por contratar un seguro de impago de alquiler. Anteriormente, era habitual exigir un aval bancario, lo que, en ocasiones, provocaba dificultades para finalizar el contrato o, inclusive, lo cancelaba. Con esta nueva fórmula, la aseguradora con la que lo contratemos, realiza un estudio previo de la solvencia de nuestro futuro arrendatario, con independencia del tipo de actividad laboral que realice (autónomo, trabajador por cuenta ajena o pensionista).

Tras dar la conformidad del candidato, tendremos un seguro que podrá cubrir desde seis a doce meses de impago de renta, lo cual va a depender de la póliza seleccionada. No obstante, para poder obtener esta cobertura, debemos denunciar el impago desde la primera vez que se produce. Esto permitirá que nuestra compañía comience con los trámites de desahucio.

Así mismo, gozaremos de otras coberturas igualmente atractivas e interesantes. Muchas aseguradoras ofrecen atención telefónica gratuita para orientar y resolver las dudas que pueda tener el arrendador. También tendrás el respaldo jurídico en el caso que sea necesario emprender acciones legales como consecuencia de dicho alquiler. Por último, muchas de las aseguradoras, cubren los daños sufridos en nuestra vivienda por el mal uso del inquilino o inclusive, las acciones vandálicas que pudieran realizar.

El coste de este tipo de seguros es realmente pequeño en comparación a los beneficios que obtenemos. Sobre todo, la tranquilidad que ganamos al no tener que enfrentarnos desamparados a situaciones desagradables, como consecuencia de la mala intención de nuestro arrendatario. Además, el auge en la contratación de este tipo de seguros, está provocando que comiencen a aparecer precios realmente competitivos en el mercado.